El Derecho Mercantil, una especialidad no exenta de singularidades

Cuando uno empieza su andadura profesional como traductor, y toma la decisión de especializarse en traducción jurídica −sin haber cursado ninguna formación concreta en Derecho−, lo más probable es que al principio acepte encargos de diferentes ramas, creyendo que con la base de la que parte y algo de estudio será capaz de afrontar los retos que plantee cada proyecto.

Sin embargo, conforme vaya trabajando, descubrirá que no es lo mismo traducir una escritura de constitución, por ejemplo, que una sentencia dictada por un órgano jurisdiccional del orden penal. Así, como traductores no solo encontraremos dificultades desde el punto de vista terminológico, sino que debemos comprender que nos enfrentamos a sistemas jurídicos que, si bien pueden compartir un origen y beber unos de otros, manejan conceptos distintos, como consecuencia de la evolución histórica y social del país en cuestión. 

El ejemplo anterior no es fortuito: al leer un documento jurídico por primera vez, debemos ser capaces de determinar si esa rama del Derecho pertenece al ámbito público o privado de los sistemas jurídicos de origen y llegada. Por tanto, al traducir la escritura de constitución tendremos que saber que es un documento de la rama Mercantil, que pertenece al Derecho Privado, mientras que la sentencia corresponde a la rama Penal y, entonces, es Derecho Público, si la traducimos al español, o Derecho mixto, si la traducimos al francés. Esta información no es baladí, máxime cuando estamos estudiando dos sistemas jurídicos diferentes. 

Así, conforme vamos avanzando en el estudio de una rama concreta, surgen las primeras diferencias, que nos llevarán a optar por una estrategia de traducción u otra. Dentro de la traducción jurídica, una de las especialidades que más volumen de trabajo genera es el Derecho Mercantil, ya sea en forma de contratos, estatutos, escrituras de constitución −como hemos mencionado antes−, etc. Pues bien, antes de aceptar cualquier encargo, la lógica dice que deberíamos tener unos conocimientos básicos: ¿qué es el Derecho Mercantil? ¿La definición es la misma en Francia y en España? ¿Cuál ha sido su evolución? 

Tanto en Francia como en España, el Derecho Mercantil se articula en torno a dos concepciones: la subjetiva, según la cual se trata del Derecho de los comerciantes; y la objetiva, que considera que es el Derecho de los actos de comercio. Además, el Código de Comercio español (1885), que contiene las normas del Derecho Mercantil, se inspira en los principios liberales de la Revolución Francesa y sigue el esquema y contenido del Código de Comercio napoleónico. Por tanto, en nuestra primera toma de contacto con esta rama, veremos que España se inspira, en parte, en el Derecho Mercantil francés. Obviamente, en este artículo estamos simplificando mucho el proceso de formación y estructuración de esta especialidad. 

Otro de los puntos comunes que podemos destacar entre ambos países es que, dado el surgimiento de nuevas realidades y materias normativas, no les ha quedado más remedio que plasmar la evolución del mundo de los negocios en sus normas específicas. Así, tanto Francia como España se han topado con que la definición originaria del Derecho Mercantil no reflejaba su realidad, por lo que no les ha quedado más remedio que adoptar un nuevo enfoque. 

Pues bien, es aquí cuando, al adentrarnos en el estudio de los diferentes sectores normativos que conforman el Derecho Mercantil actual −francés y español−, surgen las principales diferencias entre un país y otro. Y los primeros quebraderos de cabeza si carecemos de unos conocimientos sólidos en esta especialidad. Desentrañar el significado y la diferencia entre Droit commercial y Droit des affaires para plasmarlo en español −si es que procede−, no será más que la punta del iceberg…


María Bercianos

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Intérprete jurada de francés desde 2006, ese mismo año comenzó su andadura profesional. Desde entonces, se ha ido especializando poco a poco en traducción jurídica, estudiando por su cuenta y realizando cursos relacionados con el Derecho. Hará unos dos años que decidió comenzar por el principio y se matriculó en el Grado de Derecho. Poco a poco, y gracias a esta decisión, va abriéndose camino en el ámbito del Derecho Comparado. Asimismo, también está especializada en la traducción de textos de marketing y turismo, lo que le permite explorar y trabajar la creatividad.